Hoy quiero contarles de un heeeeeermoso tip que me pasaron ayer, a la mejor muchas de ustedes ya lo saben, pero a mí sinceramente nunca se me había ocurrido por obvio que parezca. Resulta que el lipstick que tengo en la mano en la foto de la izquierda lo compré hace como seis meses porque me enamoré del color desde que lo vi. Se convirtió en mi favorito pero a los dos días de comprarlo gracias al calor de mis tierras, se rompió, y no era precisamente barato como para salir a comprar otro a pesar de mi estado de pánico.
Lo olvidé y lo dejé guardado, lo usaba muy rara vez porque era molesto usarlo ya que estaba roto y terminaba por hacer un desastre cuando intentaba usarlo.
Ayer me dijeron que mientras estuviera aún caliente o moldeable (para evitar que se rompa más), debía ensuciarme las manos un poquito y hacer que se pegara de nuevo como si estuviera trabajando con barro, y una vez que estuviera casi como nuevo, lo metiera al refrigerador por varias horas.
Y bueno, la verdad es que lo hice y si funciona, ahora recuperé mi labial favorito y le paso el tip porque creo que es fundamental saber esto si son amantes de los labiales como yo.
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